Jornada de 40 horas: la cuenta regresiva ya empezó (y es un problema de datos)
La reforma que reduce la jornada laboral de 48 a 40 horas ya es constitucional y tiene calendario hasta 2030. Producir lo mismo en menos horas solo es viable con procesos medibles — y con el registro electrónico de jornada que ahora es obligatorio.
De 48 a 40: el mandato ya es constitucional
La reforma que reduce la jornada laboral máxima de 48 a 40 horas semanales se publicó en el Diario Oficial de la Federación el 3 de marzo de 2026 y entró en vigor ese mismo día (Expansión, 2026). No es una propuesta en discusión: es un mandato constitucional con fecha. Lo que falta no es decidir si sucede, sino prepararse para cuando suceda.
La reducción no es de golpe. Es gradual, con un calendario definido: 48 horas en 2026, 46 en 2027, 44 en 2028, 42 en 2029 y 40 en 2030; la primera reducción se refleja a partir del 1 de enero de 2027 (Expansión, 2026). Eso da una ventana de planeación de cuatro años — y una fecha en la que el margen para improvisar se acaba.
Lo que la reforma exige y prohíbe
De acuerdo con el análisis de KPMG México (2025), la reforma eleva a rango constitucional el derecho a la jornada reducida, prohíbe reducir salarios o prestaciones al recortar las horas, fija un tope combinado de 12 horas por día, amplía el tiempo extra voluntario de 9 a 12 horas semanales y obliga a llevar un registro electrónico de la jornada.
Sobre el tiempo extra, las reglas se endurecen: se paga a doble salario, no puede exceder 12 horas por semana repartidas en un máximo de cuatro días, y al excederse el pago es triple (Contreras, 2026).
Por qué es un problema de arquitectura, no solo de recursos humanos
Reducir la jornada sin reducir el salario significa producir lo mismo en menos horas. Para la mayoría de las empresas, eso solo es viable si sube la productividad por hora — y la productividad no mejora con buenos deseos, sino con procesos medibles y datos confiables.
La empresa que llegue a 2030 improvisando turnos en una hoja de cálculo llegará tarde. La que use estos cuatro años para medir, automatizar y rediseñar procesos, llegará con margen.
El registro electrónico obligatorio es el punto que más se subestima: convierte el control de horas en un problema de datos, no de papel. Obliga a tener sistemas que capturen la jornada de forma trazable y auditable. Quien hoy opera con información fragmentada enfrentará dos retos a la vez: cumplir el registro y sostener la producción con menos horas.
Qué hacer con los cuatro años de ventana
- Implementar un registro electrónico de jornada confiable antes de que sea exigible, no después.
- Medir la productividad por hora y por área, para saber dónde la reducción dolerá más.
- Automatizar tareas de bajo valor que hoy consumen horas que pronto no existirán.
- Rediseñar turnos y procesos con base en datos, no en costumbre.
Referencias
Contreras, E. M. (2026, 14 de abril). La jornada laboral de 40 horas ya es un hecho. El Imparcial. https://www.elimparcial.com/mexico/2026/04/09/jornada-laboral-de-40-horas-ya-es-una-realidad-pero-sin-dos-dias-de-descanso-obligatorio-y-con-nuevas-reglas-para-las-horas-extra-que-impactaran-en-el-salario-de-los-trabajadores-de-todo-mexico/
Expansión. (2026, 4 de marzo). La reforma laboral de 40 horas ya fue publicada en el DOF, pero tendrá efecto hasta esta fecha. https://politica.expansion.mx/mexico/2026/03/04/jornada-laboral-40-horas-publicada-dof-entra-en-vigor
KPMG México. (2025, diciembre). Flash: Reforma de las 40 horas y salario mínimo 2026. https://kpmg.com/mx/es/tendencias/2025/12/flash-reforma-de-las-40-horas-y-salario-minimo-2026.html
Preguntas frecuentes
Lo que se preguntan las direcciones ejecutivas
¿Cuándo entra en vigor la jornada de 40 horas?+
¿Puede una empresa bajar el salario al reducir las horas?+
¿Qué deben hacer las empresas ahora?+
Temas